Lepi
Olivier Hanocq y Bruno Gillot son franceses y ambos estudiaron pastelería y panadería en la escuela parisina Lenotre, pero recién se conocieron en Argentina, donde confluyeron hace 13 años. Aquí se asociaron para dar vida aun programa de cable ( Boulangerie, por El Gourmet) donde revelan los secretos de los mejores panes.En octubre del 2007 subieron la apuesta y abrieron L"Epi (la espiga), una selecta panadería donde el pan se trabaja con fermentación natural y que toma forma en una casona antigua donde hace un siglo funcionó una panadería, de la que aún se conserva un horno de barro de 1911.
Las estanterías de roble y vidrio compradas en anticuarios de San Telmo se combinan con un mostrador que perteneció a una joyería, y con cajoneras de mimbre que contienen las distintas variedades de pan.
La oferta incluye panes de centeno, de nueces y pasas, de campo y brioches entre otras exquisiteces. Conservas, especies y moldes forman parte de la deco.














